Cataluña, nacionalidad al nordeste de la Península Ibérica, con Barcelona como capital, recuperó su autogobierno en el año 1979, en el marco de la Constitución española. Pero la personalidad nacional catalana ya tiene más de mil años, y la literatura en lengua catalana más de ocho siglos. Así pues, somos jóvenes y viejos al mismo tiempo.

Actualmente, el catalán es la lengua que se habla en un territorio poblado por más de 10 millones de personas que incluye Cataluña, el País Valenciano, las Islas Baleares y una franja de Aragón en el Estado español, el estado pirenaico de Andorra, la mayor parte

del departamento francés de los Pirineos Orientales y la ciudad de Alguer en la isla de Cerdeña. En Cataluña, el catalán es la lengua vehicular en todos los niveles de educación, desde la infantil hasta la universitaria. El catalán también es la lengua de diferentes medios de comunicación social: de cinco canales de televisión (TV3, Canal 33, Canal 9, Punt Dos e IB3 TV, además de las televisiones locales); de más de 192 emisoras de radio; de 8 diarios escritos totalmente en catalán (Avui, El Punt, Diari de Girona, Diari de Balears, Regió 7, Nou Diari, El 9 Nou-Vallès y la versión catalana de El Periódico), y de 221 publicaciones de información local y

comarcal; y, finalmente, de la edición de libros, con la publicación de 8.000 títulos en la actualidad.

Ahora que tenemos los mínimos instrumentos de libertad, nos disponemos a cumplir una de aquellas obligaciones que durante años hemos creído necesarias: dar a conocer un patrimonio cultural que entendemos que tiene un valor universal, un patrimonio literario rico y variado que puede ser apreciado y valorado por todos.

La literatura catalana comienza una nueva primavera, pero tiene siglos de edad. Las imágenes de esta exposición lo explican.

Con voluntad de síntesis y de amenidad, es una exposición que quiere hacer amigos. Amigos que vean en algunos aspectos de nuestro patrimonio literario lo que nos atrevemos a creer que también les pertenece. Igual que su patrimonio nos pertenece a nosotros también. Aunque a veces tenga que ser a través de este medio, tan humano como imperfecto, que son las traducciones. Pero ya Ramon Llull, uno de nuestros grandes clásicos, dijo con toda simplicidad: "Si no nos entendemos por lenguaje, entendámonos por amor". 800 años de literatura catalana nos invitan a ello.