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ENTREVISTA A LAWRENCE LESSIG
Lawrence Lessig es el fundador de Creative Commons. Una organización que desde 2001 ha desarrollado licencias que ofrecen cobertura legal a los autores que quieran publicar sus obras sin limitar el derecho de copia y distribución. Creative Commons y Lawrence Lessig son un referente mundial del CopyLeft, término acuñado en oposición a Copyrigth por Richard Stallman (programador y referente del movimiento de software libre, creador de GNU-linux). Con motivo de la edición de CopyFight, cuyo objetivo es informar y debatir sobre propiedad intelectual y cultura libre, Oscar Abril Ascaso y Elástico entrevistaron a Lawrence Lessing. Transcribimos una parte del vídeo de esa entrevista.
Lawrence Lessig
Lawrence Lessig
¿Cuál cree que es la diferencia entre la normativa del copyright en Estados Unidos y en Europa? y ¿cuál le parece más justa?
Si nos refiriéramos a la tradición americana versus la europea tradición, yo diría que prefiero la tradición americana, porque estaba pensada más deliberadamente para restringir el alcance de los monopolios de los derechos de reproducción. Pero, tal como han evolucionado ambos sistemas, el sistema americano se ha vuelto mucho más represivo, por la concentración de poder que confiere a los propietarios del copyright, mientras que el sistema europeo continúa confiriendo a los autores un control significativo sobre cómo se utilizan sus derechos de reproducción. Así pues, ambos sistemas han invertido el sentido sobre cómo contribuyen a perjudicar o a mitigar el problema.

Pero, ninguno de los dos sistemas sea realmente bueno para las tecnologías digitales. El problema fundamental es que ninguno intenta compensar la carga que impone en cierto tipo de creatividad. Por ejemplo, si escribe una novela que no implica trabajo de nadie más, todo va bien; pero si un chico de 15 años que quiere hacer un remix de canciones antiguas con su plato digital y resolver los derechos de ese remix antes de sacar el disco, no podrá, no podrá publicarlo en un contexto legal. Y si lo publica en un contexto ilegal o no-legalizado, en cuanto gane dinero con ello, se verá expuesto a la responsabilidad legal de losAmbos sistemas están construidos a partir de esa clase de premisas y ninguno de los dos está aún adaptado a las oportunidades tecnológicas que permiten las tecnologías digitales. Mientras Estados Unidos siga detentando el poder que ejerce en ese contexto, me temo que los europeos simplemente tendrán que fastidiarse y seguirles. remixes que haya hecho.


En España hay un problema con las licencias Creative Common: si alguien quiere publicar su música o poner algo a disposición del público, pero decide ganar dinero con las emisoras de radio, tiene que acudir a la Sociedad de Autores, y eso significa que si cobra, tiene que someterse a sus reglas. Y esas reglas no incluyen un contrato para distribuir su música gratuitamente por Internet.
Existe ese mismo problema en muchos países. Ocurre allí donde las sociedades de autores tienen el uso exclusivo de los acuerdos o de las emisoras de radio. Antes que nada, es necesario un trabajo de educación con esos agentes que han detentado tradicionalmente los derechos porque, en definitiva, no hay un auténtico conflicto de intereses. Hemos hablado con sociedades de autores europeas y les hemos dicho que deberían permitirnos poner en circulación contenidos bajo términos no comerciales. Hasta ahora, no comercializaban esos contenidos, así que nosotros nos ocuparíamos de envolver esos contenidos y de reenviárselos cuando se trate de gente que quiera hacer un uso comercial. Supondría publicidad gratuita para ellos. El único conflicto auténtico que hay en este debate es entre la gente que piensa que los artistas deberían tener la opción y la gente que cree que no. Hay sociedades de derechos de autor que creen que deberían funcionar como sindicatos y no permitir a los artistas que elijan, porque destruirían el sindicato. Y hay algunos que no quieren dar a los artistas la posibilidad de elegir porque controlarían sus beneficios: como los sellos discográficos que firman un contrato con alguien para toda su vida profesional. Difiero de esos enfoques: creo que los artistas deberían tener el poder de elegir y tendrán que jugar un papel para cambiar las reglas de juego.


Lawrence Lessig
Lawrence Lessig


Con los cambios en el equilibrio global de poder, ¿podemos prever, que las creative commons conquisten el mundo?
Creo que lo que ocurrirá es una mezcla cultural mucho más interesante. Cuando se produzca, nadie pensará que tiene nada que ver con las creative commons, sino a lo sorprendentemente creativo que es el mundo.


En Free Culture, ha defendido que un método para pagar a los artistas gravando con un impuesto la conexión a Internet. Sin embargo, en Europa tenemos distintos enfoques impositivos. En España hay un gran descontento crítico por el precio añadido que pagamos por cada CD.
Lo que yo describo en Free Culture es un puro sistema que tiene dos componentes principales. El primero es que, sea el impuesto que sea, tiene que establecerse en el lugar más eficaz; no debe agregarse necesariamente a los CDs de artistas. Y segundo, que no compre nuestra libertad. El problema con el sistema europeo es que no aporta ninguna de estas dos cosas: 1. Pone el impuesto en el lugar erróneo; y 2. No te permite comprar tu libertad, no puedes fusilar el contenido que has comprado en un CD. Si adquieres el derecho pagando un impuesto, deberías poder hacer ciertas cosas con esa música. Tal como es ahora, me parece como pagar la música dos veces.


¿Cree que en el futuro habrá una mayoría de artistas que habrán decidido liberar su música en Internet para establecer más contacto y cobrar de las actuaciones de música en vivo más que de los discos?
No puedo predecir lo que pasará con la industria. Wilco es un ejemplo no sólo de alguien que vende más discos liberando su contenido en Internet, sino que además tiene un seguimiento fantástico en el mundo de los conciertos. Pero no tengo claro que eso funcione para todo el mundo igual. Lo que sí sé es que nadie sabe cómo será el mejor modelo. Tenemos que hacer lo mismo que han hecho las sociedades desde su origen: mandar un paquete de experimentos y probarlos, y permitir que la gente los pruebe. Deberíamos animar y promover ese tipo de experimentación ahora mismo, en lugar de hacerla ilegal o de estigmatizar a los artistas que participan en ella.
“Mientras Estados Unidos siga detentando el poder que ejerce en el contexto del
Copyright, me temo que los europeos simplemente tendrán que fastidiarse y seguirles.”


Hace unas semanas, Richard Stallman escribió un artículo explicando lo que ocurriría si Victor Hugo viviera en la circunstancia de una patente literaria. Considerando que la música es un tipo de algoritmo, ¿cree que debe temer al sistema de patentes?
Las patentes han empezado a entrar en la música en la medida en que afectan a los miniarchivos y a las tecnologías que permiten la compresión de los archivos. Aunque no creo que la analogía directa entre el modo en que funciona la música y el modo en que funcionan las patentes deba hacernos temer que lleguen a la música.


“El único conflicto auténtico es entre la gente que piensa que
los artistas deberían tener la opción y la gente que cree que no.”


El término copyleft suena tan parecido a copyright que mucha gente se confunde y el propio término se ha convertido en un problema. Usted ha elegido el nombre de creative commons. ¿Qué opina de ese término?
Creo que se invierte demasiado esfuerzo corrigiendo el modo en que la gente habla, un poco a estilo de una institutriz. La gente debería utilizar las palabras que le parecieran apropiadas. Tuvimos que utilizar una palabra distinta porque no todas nuestras licencias son técnicamente licencias copyleft. Una licencia de atribución es una licencia libre bajo la definición del software libre, pero no es una licencia copyleft, porque no impone una obligación recíproca. Uno de los grandes problemas en este debate es que la gente no se da cuenta de la libertad que el software libre está creando, y de que la libertad que está creando el movimiento de la cultura libre en las creative commons es una libertad basada sobre todo en el copyright. Creo que ni Richard Stallman ni yo diríamos que queremos la abolición del sistema del copyright. No estoy del todo convencido de que la cultura propietaria sea antiética. El conocimiento propietario en el contexto de la ciencia es inherentemente antiético, los científicos tienen la obligación de ofrecer su trabajo. No estoy tan seguro de que sea lo mismo para un novelista, un músico o un cineasta. Mientras las leyes del copyright sean lo bastante restrictivas, la cultura de la propiedad no hará ningún daño. Me opongo a los movimientos anticopyright cuando quieren abolir el copyright, pero los apoyo y me uno a ellos cuando implican hacer el trabajo del copyright ajustándolo a su visión original de lo que debería ser.
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