Bienvenido a la web del Centro de Arte Santa Mònica. En este nuevo boletín podéis encontrar los siguientes textos: [] [] [] [] [] Desde aquí también podéis acceder al:
Cultura Arts Visuals
Accesibilidad http://cultura.gencat.net/casm info_santamonica.cultura@gencat.net
Santa Mònica
Diciembre
Números Anteriores
 
 
Bios, Techne, Logos: una carrera artística oportuna
Si tradicionalmente las artes se han encargado de representar la realidad, los que practican el llamado BioArt crean realidad: en lugar de representar una rosa, crean una rosa, y cruzan uno de los mitos del arte contemporáneo, la frontera entre arte y vida. Mónica Bello y Ulla Taipale (Cápsula) dirigirán un seminario y un taller en febrero en el CASM y en colaboración con la UB sobre BioArt. Con ese motivo y como introducción al tema, publicamos un texto de Jens Hauser, comisario y crítico de arte, que en 2003 presentó en Nantes una gran exposición titulada “L'Art Biotech”.


JENS HAUSER

Bio Art no es simplemente un híbrido, sino que es también un término mutante que prolifera. El ascenso de la biología al estatus de ciencia física “más actual” ha ido acompañado, por un lado, del uso inflacionario de las metáforas biológicas en las disciplinas académicas que estudian la cultura y, por otro lado, de una amplia serie de procedimientos biotécnicos que proporcionan simultáneamente a los artistas los temas para su trabajo y los medios expresivos con que realizarlos. Por lo que se ha visto, la evolución del término “Bio Art” ha tenido cierta similitud con el hiperbólico camino del despliegue genético lanzado por grupos tecnoindustriales de interés especial en la década de 1990 que, en vigilias de su momento culminante en conjunción con la histeria mediática que rodea el Proyecto del Genoma Humano, ha ido remitiendo lentamente en los últimos años: Bio Art no se ha desplegado ni desarrollado de acuerdo con los códigos maestros prescritos de un manifiesto post-vanguardista determinado; en lugar de esto, ha sido sometido a un proceso de deriva social y a influencias varias desde su entorno estético. Durante mucho tiempo, el elemento dominante del Bio Art era el “Arte Genético” que supuestamente era un sinónimo; con todo, la abnegación inequívoca de la primacía del paradigma genético como Escala de Jacob definitiva, los protagonistas artísticos ampliaron sus horizontes para incluir otros campos y métodos: células y cultivos de tejidos, neurofisiología, biorobótica y bioinformática, transgénesis, síntesis de secuencias de ADN producidas artificialmente, cruzamiento mendeliano de animales y plantas, xenotrasplantes y homoinjertos, autoexperimentación biotecnológica y médica, y subversión de las tecnologías de visualización de biología molecular de maneras no previstas en los manuales de los usuarios.

Maria Nordman. Holes (detall)
Extra ear, The Tissue Culture and Art, 2003

El dilema tipológico hace recordar la dificultad de definir el art media como forma artística. ¿Qué es exactamente lo que es esencial y definitivo: que produce arte con la ayuda de media, o que el encuentro de los artistas con determinados temas tematizan y cambian la manera de utilizar los media? Veure nota al peu En contraste con las tecnologías empleadas en el art media digital, las biotecnologías como implementos artísticos todavía no han sido democratizadas Veure nota al peu, aunque es posible que tengamos muy cerca los estudios caseros de biotécnica como nuevas manifestaciones de la cultura pop Veure nota al peu. De esta manera, la idea de Bio Art, un concepto ya lleno de significado, está contaminada adicionalmente por el arte que considera la biotecnología desde el refugio seguro de la distancia supuestamente crítica y lo conceptualiza puramente como un tema más. No es difícil decir que hoy en día a nadie se le ocurriría categorizar los óleos conceptuales de Miltos Manetas con sus joysticks, ratones de ordenador y líos de cables e hilos como Computer Art i Media Art. Pero entonces nos vemos enfrentados por un estado de la cuestión absolutamente grotesco en el que persiste la idea –incluso en publicaciones especializadas que deberían estar mejor informadas– que una obra puede adscribirse a Bio Art a partir del contenido que representa. Manifestaciones bioficticias como esculturas-quimeras, retratos-ADN, pinturas de cromosomas o fotos digitales trucadas que presentan mutantes sirven tanto de ejemplo de Bio Art como los cuadros impresionistas de Claude Monet podrían clasificarse de “Arte de Nenúfares”o “Arte de Catedral”.

Estas formas artísticas convencionales donde funcionan exclusivamente sistemas metafóricos e iconográficos sirven por encima de todo para satisfacer las demandas de contenido de los museos de arte tradicionales en los que los curadores se ven empujados por las presiones ejercidas por los retos de las perspectivas biotecnológicas: por un lado, tienen que adoptar una posición en un tema de importancia urgente en la sociedad; por el otro, los curadores –puestos a prueba por las demandas conceptuales de los temas, ignorantes, intelectualmente aletargadosVeure nota al peu, o inseguros ante la dificultad de calificar estas obras de objetos artísticos en el sentido convencional de la palabra— evitan el terreno peligroso del Bio Art formalmente innovador que enfrenta a la biotécnica con la aplicación paradójica en la práctica real. De las incontables exposiciones presentadas en los últimos años que han tratado el tema de la biotecnología, aquellas en las que las biotecnologías han sido utilizadas como herramienta pueden contarse con los dedos de una mano.

Las cosas aún se complican más en el caso de las instalaciones de Media Art que se basan en los llamados algoritmos genéticos. ¿Las simulaciones computerizadas de procesos biológicos son Bio Art? ¡Difícilmente! Al fin y al cabo, ¿no se trata a priori de un esfuerzo para instrumentalizar estos programas suministrando unas ilustraciones que doten de significado, seudocientífico y estetizanteVeure nota al peu y, a través de la informática, permitir que surja y florezca nuevamente el mito de la obra de arte como organismo vivo? A pesar de la importancia siempre creciente de la investigación en el campo de la biocibernética y, por otro lado, la biología sintética que intenta designar nuevas funciones a los organismos vivos, aún pasa que el arte, cuya esfera de funcionamiento es la interfase de lo orgánico y mecánico y que refleja la fascinación de la bioinformática i de la biocomputación, por encima de todo normalmente sigue parado en un ideal cibernético. Veure nota al peu Hoy en día, sin embargo, éste vuelve a verse confrontado con el material concreto basado en el carbón. Veure nota al peu


Untitled, The Tissue Culture & Art, 2000-01
Untitled, The Tissue Culture & Art, 2000-01

CÁPSULA
Cápsula es una plataforma de observación y de exploración de la nueva conciencia establecida por la ciencia y por la naturaleza, y de las formas que se asumen en la integración de ambas en múltiples planos creativos.

Iniciada por Mónica Bello y Ulla Taipale, Cápsula pretende generar proyectos interdisciplinares, fusionando ideas procedentes de ámbitos como la ciencia y la cultura; y colaborativos, facilitando el encuentro, la comunicación y la discusión entre agentes diversos.En la actualidad Cápsula investiga la relación del arte con las ciencias de la vida, o lo que se ha venido a llamar bioarte.

Para decirlo con el lenguaje más de moda de la genética: estos híbridos estéticos no pueden ser explicados por medio de la analogía visual de los fenotipos de estas obras, sino por medio de sus genotipos conceptuales. La “mutación” que ha sufrido el Bio Art puede describirse actualmente con cuatro hipótesis:
  1. El Bio Art se está rematerializando cada vez más. Le antigua fascinación por el “código de vida” está disminuyendo y dejando paso a una confrontación fenomenológica con el wetwork. Los artistas utilizan material orgánico específico y, simultáneamente, claras críticas de fetichismo genético.

  2. En lugar de objetos de representación, representaciones o simulaciones gráficas, ahora el centro de atención son los procesos transformadores con características de performance. Establecen interrelaciones entre biotecnologías y sus condiciones estructurales filosóficas, políticas y económicas

  3. El Bio Art atrae cada vez más el interés de los artistas de performance o de los que se especializan en Body Art; hay una relación estructural que relaciona los dos campos. La relación dialectal entre la presencia real y la presentación metafórica es comparable al arte de la performance, donde el artista pone en juego su propio cuerpo y su biografía real. Del mismo modo, el espectador que experimenta el Bio Art tiene que pasar una y otra vez del reino simbólico del arte a la “vida real” de los procesos que se exhiben y que se sugieren mediante la presencia orgánica.

  4. El Bio Art es principalmente un arte de transformación in vivo que manipula “material biológico a niveles discretos (por ejemplo, células individuales, proteínas, genes, nucleótidos)Veure nota al peu y crea exhibiciones que permiten a los individuos participar emocional y cognitivamente. Pero no permite ser encasillado con una definición dura y rápida de los procedimientos o materiales que tiene que utilizar. Aunque podemos considerar que su medio es la "manipulación del mecanismo de vida", también acepta una gran variedad de formas tanto por lo que hace al discurso como a la técnica.
 
Veure nota al peu Véase Hans Ulrich Reck: Mythos Medienkunst, Colonia, 2002. Tornar

Veure nota al peu
El interés por adquirir conocimientos de trabajo de laboratorio para abordar la verdadera "wet biology" va creciendo de manera       exponencial: por ejemplo, 92 artistas de todo el mundo pidieron entrar en las sesiones abiertas a participantes del taller más reciente "Art       and Biotechnology" organizado en Londres en marzo por SymbioticA and Artscatalyst. Tornar

Veure nota al peu
Véase Eugene Thacker y Natalie Jeremijenko: Creative Biotechnology. A User's Manual, Newcastle, 2005. Tornar

Veure nota al peu
Los que defienden el art media son Joline Blais y Jon Ippolito: “Looking for art in all the wrong places”. En: Ars Electronica 2001.       Takeover, Viena, 2001, págs. 28-33. Tornar

Veure nota al peu
Véase Richard Hoppe-Sailer: “Bioplay. Medien – Simulationen – Natur?” En: Hans Werner Ingensiep i Anne Eusterschulte (eds.):       Philosophie der natürlichen Mitwelt, Würzburg, 2002, págs. 257-272. Tornar

Veure nota al peu Para una elaboración del modelo explicativo de los puntos de vista cibernéticos como paradigma general y como ersatz de los ideales       humanistas clásicos, véase: Céline Lafontaine: L'Empire Cybernétique. Des machines à penser à la pensée machine, Paris, 2004.               Tornar

Veure nota al peu El ejemplo más destacado de esta confrontación de código inmaterial y bacterias reales transgenéticas es sin duda Genesis, d’Eduardo      Kac. Véase Ars Electronica 1999. Life Sciences, Viena, págs. 310-311. Tornar

Veure nota al peu Eduardo Kac. Introducción del libro Biotechnology, Art and Culture, M.I.T. Press (se publicarà en 2006). Tornar
Menú Boletín
Maria Nordman - Runa Islam - Bio Art - Números Anteriores
Generalitat de Catalunya. Departament de Cultura
Saltar al menú principal del boletín